Hasta los ornitorrinCos tienen seguidores.
By Lars Úlrich
Alguna de tu calle se presta para los paseos, pero tu hostilidad con tu tiempo no lo suele permitir. Se benévolo, pues tus transeúntes lo agradecerán de corazón. Deja mostrar todo tu esplendor, brilla bajo el sol y no te ocultes en la lluvia.
Sangre corre por mis venas, Oh poderosa maravilla de la creación que desciende por mi cuerpo apenas tocándome. Que decide si darme la vida o quitármela, si moverme o dejarme inmóvil. Cuan hablan de ti los poetas, cuan conocido es tu color.